Brenda Méndez

La creatividad ha sido una constante en la vida de Brenda Méndez. En su casa de infancia en Caracas, Venezuela, el diseño fue una parte fundamental de su formación, gracias al oficio de su padre como fabricante de calzados. Creció entre cortes de patrones, cueros y máquinas. Se enamoró del arte y el oficio impregnado en cada par de zapatos.

Su instinto creativo la acompañó en su adolescencia y juventud, periodo en el que comenzó a aventurarse en la elaboración de joyas. Observando a artesanos de las costas de Venezuela, aprendió de técnicas y materiales, de perlas y corales. Ahí estaba su pasión.

Por causas de la vida llega a Chile. Ya instalados en Santiago y fiel a su vocación de toda la vida, lanza su primera colección de accesorios bajo el nombre de Brenda Méndez. En paralelo, inaugura su showroom en la comuna de Las Condes, donde exhibe sus piezas y atiende a sus clientas. Conquista al mercado con sus joyas doradas y llamativa paleta de colores. Decidida a “cambiar a las chilenas”, debió luchar contra el estilo sobrio del público local. Investigó, observó y trabajó con pasión y cercanía para convencer de su propuesta. Y lo logró.

Pero, tras dos años de sostenido éxito, tres sucesos impactaron profundamente en su vida.

Primero vino la muerte de su madre, en Caracas, el año 2016 y cuatro meses después fue diagnosticada con cáncer de mama. Pese al dolor, jamás dejó de lado su gran pasión: la elaboración de joyas. Para Brenda Méndez, su taller era su terapia y su motor de recuperación.

Continuó trabajando, siempre con una mirada optimista y con fe en su recuperación. Cuando la enfermedad iba en retirada, sufre otro diagnóstico, esta vez era cáncer a la piel. La puerta que creyó cerrada se volvió a abrir y la incertidumbre se hizo presente. Pero Brenda Méndez no bajó los brazos. La creación y la fe la mantuvieron en pie.

De esta experiencia, surgieron nuevos y profundos lazos con otras mujeres en su situación. Actualmente, Brenda Méndez forma parte del Grupo de Cáncer de Mama de Chile donde colabora con el bienestar psicológico de las pacientes. La fe, la resiliencia y hasta el concepto de belleza, cobraban un nuevo sentido para ella.

Hoy, y tras sortear con éxito dos tratamientos complejos que la tienen completamente recuperada, Brenda Méndez piensa en el futuro y en la creación de una nuevas líneas de negocios y en apertura de nuevos mercados.